viernes, abril 07, 2006

De Houellebecq a Lovecraft

“Creo que escribí este libro como si fuera una especie de primera novela. Una novela con un solo personaje (el propio H.P.Lovecraft); una novela obligada… Lo primero que me sorprendió cuando descubrí a Lovecraft fue su absoluto materialismo como mera creación imaginaria… y su obsesivo racismo”
Esto es un fragmento del prefacio del libro de Houellebecq, H.P.Lovecraft Contra el mundo, contra la vida, del año 1999, que Siruela ha traducido recientemente al castellano e incorporado, así, a su colección: libros del tiempo.
Yo hoy he conocido a Lovecraft, gracias a Enrique Rajoy que hace unas 35 horas me prestó y aconsejó, ferviente, su lectura. Él, a igual que yo, no teníamos en nuestros libros recomendados ninguna de sus obras, ambos lo habíamos clasificado de demasiado fantástico, carente de técnica, juvenil y despiadado. Atroces monstruos, tenebrosos decorados y asesinatos por página, sin preámbulos. Nuestro error fue la incomprensión. No entendimos su mundo, pero después de leer la crítica que hace Michel Houellebecq, el viaje por su vida, queremos recuperar su bibliografía: Los mitos de Cthulhu, Viajes al otro mundo, En la cripta, El horror en la literatura (ensayo), El museo de los horrores…, entre otros, cuentos publicados por Alianza Editorial.
Dice Houellebecq que el personaje de H.P.L. fascina porque su sistema de valores es totalmente opuesto al nuestro. Racista congénito, abiertamente reaccionario, glorifica las inhibiciones puritanas y juzga repelentes las manifestaciones eróticas directas. Anticomercial, desprecia el dinero, la democracia, el progreso y la libertad. Sus tabú, de los que nunca escribe: mujer, sexo y dinero.
Es difícil entender, entonces, como ha podido pasar a la historia y que haya enganchado, que yo misma, ahora, quiera saber más de él. Para ello no explico, sino que sólo termino con dos párrafos del comienzo del libro, el primero del autor y el segundo de su personaje:
“La vida es dolorosa y decepcionante. Por lo tanto, es inútil escribir más novelas realistas. Ya sabemos a que atenernos sobre la realidad en general; y pocas ganas nos quedan de saber algo más…”
“Estoy tan harto de la humanidad y del mundo que nada logra interesarme a no ser que incluya, por lo menos, dos crímenes por página, o que trate de horrores innominados procedentes de espacios exteriores”

1 Comments:

Blogger salgadoboza said...

Y bueno, sobre HPL mucho, quizás demasiado que decir. Bolaño leía a Philip K. Dick y a Arthur C. Clarke, autores de ciencia ficción, cuando nadie más los leía entre sus amigos. Por mala fortuna, por acá todos leen a HPL. El ciclo onírico de Randolph Carter, todo es ciclo mítico de Cthulhu asumiendo los papeles del juego de rol ambientado en sus escenarios y perdiendo cordura 'como locos'. Creo que Thomas de Quincey habría estado muy a favor de Howard.
Su vida queda magníficamente retratada en la biografía de L. Sprague de Camp, voluminosa y sublime.
Xenófobo, misógeno y tod aquello. Su única esposa decía que HPL "odiaba a la humanidad en abstracto".
Cthulhu sueña que estamos despiertos, y en eso se nos va la vigilia, que vendría siendo lo mismo que la vida.

Un abrazo.

12:33 p. m.  

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