domingo, abril 16, 2006

A leer con Harold Bloom

Un libro muy bueno, nacido hace seis años, aterrizó en el hueco de la palma de mi mano, en estos festivos días.
Cómo leer y por qué, de Harold Bloom. Dicho aterrizaje fue forzoso, el ensayo no es mi fuerte, pero después de leer este lo he cambiado de categoría, lo considero libro de autoayuda, y ¡ahora que se lleva tanto el Bucay!. Vas por la calle y ves a gente, sonriendo o no, con El camino de las lágrimas en su mano; estás en la discoteca, te preguntan que haces, ¿estudias o trabajas?, y respondes que lees. El muy pobre te argumenta que él también, tiene todo lo de Bucay.
Pues, aunque alguno de Bucay si soporto, Amarse con los ojos abiertos, otros no, y le cedo el trono de mis libros ayudantes en la vida, al de Harold Bloom.
Dice el texto de Bloom que no hay una sola manera de leer bien, aunque hay una razón primordial para que leamos. Leer bien es uno de los mayores placeres que puede proporcionar la soledad. Propone ejemplos y especialmente recalca que al principio uno debe disciplinarse, luego ello queda implícito y se busca el espacio.
Tan solo estas dos frases resumen el objeto del libro: “A leer profundamente, no para creer, no para contradecir, sino para aprender a participar de esa naturaleza única. Sólo se puede leer para iluminarse a uno mismo: no es posible encender la vela que ilumine a nadie más”
Yo añado que leer es mi segundo placer favorito.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¿Cuál es tu primer placer favorito?

3:06 a. m.  

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